La observación de la Tierra (OT) se está convirtiendo en una fuente crítica de inteligencia para los líderes que navegan en un mundo cada vez más moldeado por los riesgos climáticos, los cambios geopolíticos y las interrupciones de las cadenas de suministro.
Elaborado en colaboración con Deloitte, este informe muestra que, si bien la OT ya contribuye con unos 440 000 millones de dólares estimados al PIB (producto interno bruto) mundial, aún quedan por materializar otros 263 000 millones de dólares en valor anual en la adquisición, el procesamiento y la aplicación de datos. Avanzar en estos tres ámbitos determinará si la OT pasa de ser una capacidad con gran potencial a generar un impacto a nivel de sistema.
