Los ecosistemas marinos siguen degradándose bajo la presión del calentamiento de los mares, el aumento del nivel del mar, la contaminación y la sobreexplotación, lo que socava el bienestar a largo plazo de las comunidades y economías que dependen de ellos. Este informe examina cómo pasar del statu quo —que perpetúa este deterioro— a una economía azul regenerativa.
Aproximadamente el 40 % de la población mundial vive a menos de 100 km de la costa. Esta franja estrecha —apenas el 5 % de las tierras habitadas— genera entre el 30 % y el 50 % del PIB mundial y concentra puertos, infraestructuras energéticas, acuicultura, desalinización y turismo. Aquí es donde se construirá la mayor parte de la economía azul regenerativa. El informe analiza cómo la interacción de cuatro palancas sistémicas —la gobernanza oceánica integrada, las finanzas innovadoras y equitativas, la inversión en capacidades humanas y los avances en tecnología e IA— puede ayudar a transformar estas industrias basadas en el océano.
En lugar de centrarse en los rendimientos a corto plazo, un enfoque regenerativo ofrece una visión ambiciosa de la actividad económica azul que contribuye a restaurar los ecosistemas, fortalecer la resiliencia y apoyar una prosperidad equitativa para las comunidades costeras dentro de los límites planetarios. Este enfoque desafía a los responsables de la toma de decisiones a juzgar el éxito no solo por la riqueza generada a partir del océano, sino por el grado en que dicha riqueza favorece la restauración, la equidad y el bienestar intergeneracional.
