Este informe ofrece un marco y 10 preguntas fundamentales para generar confianza, fomentar la colaboración y orientar a los responsables de formular políticas y a los líderes empresariales del sector energético a impulsar una transición energética justa, equitativa e inclusiva.
Los recientes desafíos del panorama energético mundial, agravados por las medidas gubernamentales a corto plazo, han intensificado las disparidades y afectado de manera desproporcionada a los países y hogares de bajos ingresos. Sin pretenderlo, estas medidas han puesto bajo presión las consideraciones de equidad e inclusión.
Una preocupación importante es el acceso limitado a una energía moderna, limpia y asequible. A pesar del aumento de las inversiones en energía limpia, la mayor parte sigue concentrada en unos pocos países y sectores: más del 90 % del crecimiento se registra en las economías avanzadas y China, en contradicción con el crecimiento económico y la demanda de energía previstos en el Sur Global.
Aprovechar plenamente el potencial de una transición energética exitosa depende de dar prioridad a la equidad, la justicia y la inclusión. Integrar sólidamente estos principios en los argumentos empresariales y económicos puede acelerar la transición y garantizar que las personas y las comunidades reciban todos sus beneficios. Ignorar estos principios entraña el riesgo de provocar retrasos graves, por lo que es necesario abordarlos de forma integral en todos los niveles: local, nacional y mundial.
