La esperanza de vida de una persona puede variar en casi un cuarto de siglo según el barrio en el que viva. Las condiciones de las comunidades, como las opciones de vivienda, los impactos climáticos y el acceso a la atención sanitaria, contribuyen a las desigualdades en salud: diferencias evitables e injustas en los resultados sanitarios de las personas y las comunidades. Los enfoques de atención sanitaria basados en el territorio implican un trabajo colaborativo, liderado por la comunidad y a largo plazo en una ubicación geográfica definida. Constituyen un mecanismo poderoso para construir comunidades saludables, inclusivas y resilientes.
Este documento ofrece orientaciones prácticas y estudios de caso relacionados con cuatro principios que respaldan a las organizaciones en la implementación eficaz de estrategias de atención sanitaria basadas en el territorio. Estos son: la titularidad y el empoderamiento de la comunidad, un enfoque analítico riguroso, colaboraciones intencionadas y duraderas, y un modelo operativo sostenible y orientado a la ejecución. Al aplicar estos principios, la acción colectiva de los gobiernos, el sector privado, el ámbito académico y la comunidad puede amplificar el impacto y lograr mejoras significativas y duraderas en los resultados sanitarios.
