El valor de las tecnologías espaciales en la agricultura se reconoce cada vez más y su uso está aumentando. A medida que bajan los costes y mejora la resolución, la información obtenida por satélite podría ayudar a abordar problemas importantes, como el desperdicio de alimentos, el uso de agua dulce y las emisiones de CO₂ de la agricultura.
Los beneficios económicos son significativos: el valor económico adicional para los agricultores asciende a miles de millones de dólares. Se prevé que el mercado de la información espacial aplicada a la agricultura se duplique para 2030 y alcance casi 1.000 millones de dólares. Sin embargo, para seguir creciendo será necesaria la colaboración entre sectores, algoritmos validados con datos sobre el terreno y una propuesta de valor claramente definida para los usuarios finales, que ofrezca información fiable y útil para la acción. En pocas palabras: el sector debe reunir los datos adecuados para generar la información adecuada, destinada a las personas adecuadas y en el momento oportuno.
