Este informe analiza cómo América Latina puede aprovechar sus abundantes recursos solares, eólicos e hidroeléctricos para convertirse en un actor clave en el mercado mundial de exportación de hidrógeno limpio, al tiempo que contribuye a abordar las preocupaciones en materia de seguridad energética e impulsar el crecimiento económico en toda la región.
Los países de la región tienen estrategias y ambiciones en materia de hidrógeno limpio diferentes a corto y medio plazo. Por ello, pueden seguir una de tres posibles vías: exportadores netos, descarbonizadores locales o actores focalizados. El informe presenta el progreso de siete países líderes a lo largo de estas vías:
Argentina y Chile demuestran ambición por convertirse en exportadores netos, y Chile muestra potencial para producir el hidrógeno verde más barato del mundo para 2050.
Brasil, Colombia y México se centran en la descarbonización local, utilizando el hidrógeno limpio para reducir las emisiones nacionales, por ejemplo en sectores de difícil descarbonización.
Panamá y Uruguay son ejemplos de actores focalizados que orientan el desarrollo del hidrógeno limpio hacia sectores específicos, como el transporte marítimo y el transporte de carga por carretera.
El informe analiza los desafíos que enfrentan estos países para desarrollar sus economías del hidrógeno limpio, entre ellos: la baja demanda de hidrógeno limpio (vinculada a una elevada prima de precio), el lento ritmo de desarrollo de infraestructuras, la limitada capacidad local en tecnología y competencias, y la falta de normas y certificación. A continuación, el informe presenta una hoja de ruta para superar estas barreras, con medidas habilitadoras distribuidas en cuatro categorías: evolución tecnológica e I+D; normas y certificación; mercados y financiación; y adecuación entre oferta y demanda.
